A veces reflexionar duele. No es tanto un dolor físico, si no más bien moral, interno, íntimo. Unos lo llaman arrepentimiento, pero cuando se hace algo sin plena consciencia, es sencillamente dolor.  Nunca he sido de los que fantasean con un pasado idílico o un futuro mejor. Ambos son invenciones del ego que en mi caso, no hace mas que confabular en mi contra.

La pausa es un proceso complejo pese a lo que la gente cree. No basta con “parar”. Es un ejercicio de reiniciado, de vaciado, de aislamiento y (por que no decirlo) de aburrimiento de uno mismo. Estamos tanto tiempo pendientes de nuestras necesidades, inquietudes, nuestros miedos, alegrías y esperanzas, que no queda más remedio que acabar sintiendo un hastío por uno mismo. Es una forma amable de desprecio. Precisamente es en ese momento cuando tu mundo se para, se abstrae para ser capaz de observar lo que tienes a tu alrededor.

La pausa, bella y dolorosa
La pausa, bella y dolorosa

Bill Bernach (uno de los padres de la publicidad y mi super héroe particular) decía «La frágil estructura de la lógica se disuelve y desaparece al enfrentarse a la emotiva violencia de un tono callado, a una pausa dramática y a la emoción que va aumentando en un “crescendo” verbal». con estas palabras trataba de  expresar la verdadera esencia y objetivo de un anuncio. Pero, ¿Que es una anuncio?… un anuncio no es mas que una reflexión (orientada por otros, eso si) con uno mismo. Por eso  mismo las palabras de Bill resuenan una vez más en mi cabeza.

La pausa define en su defecto al ruido y la “frágil estructura de la lógica”…¿ y que es la lógica, salvo una forma de justificar nuestro entorno y acciones? Una vez más… yo yo yo… el ego todo lo puede, todo lo tiene, todo lo quiere. Contrasta con la “violencia” del silencio, cuando este realmente se produce. No me refiero al sonido ambiental, si no mas bien a silenciar al dichoso ego, una vez mas. Es entonces cuando un silencio atroz nos conmueve, nos llena y nos hace conscientes de nuestro entorno, del ambiente del aire, de los sonidos y los sabores. Es entonces cuando la reflexión (que no el pensamiento) es posible.

Ser conscientes de uno mismo observando nuestra propia conducta y sus efectos sobre  terceros es (como he comenzado este post) un acto doloroso. Ya no solo por conciencia  sobre las repercusiones hacia terceras partes, también sobre la visualización de patrones de conducta que nos conducen hacia lugares ya conocidos.

Lo primero es un acto de amor. Dejamos atrás lo nuestro, el micromundo que nos domina, para atender plenamente y de lleno las necesidades de un tercero. Doy por hecho que este, es alguien amado de lo contrario, este ejercicio no existiría y se convertiría en examen de conciencia (Pero esto es otra historia). Toda acción, todo pensamiento puede desembocar en una reacción. Pero es lo que tiene el amor. “Estar enamorado es carecer casi siempre, es querer poseer, es sufrir si no se es amado, es temer dejar de  serlo, es esperar felicidad sólo del amor del otro, sólo de la presencia del otro, de la posesión del otro” dice Comte-Sponville

Lo segundo me lleva a observar mi incapacidad imanta para disfrutar los premios de la vida, en estar siempre pendiente de lo “siguiente”  y no del ahora. De crecerme en la desgracia, no en la virtud. De buscar inconscientemente la primera en vez de dejar sedimentar la segunda. No creo en las víctimas. Somos fruto de nuestras decisiones (conscientes o no) y estas definen nuestra vida. Yo me veo inmerso en bucles de desorientación que me hacen replantearme casi todo cada día. Un proceso doloroso por un lado, honesto por el otro. Una cristalización periódica de mi vida. La cristalización  es un estado inestable que sobrevive mal a la estabilidad de la vida.

Estabilidad. Que gran quimera. Uno no sabe si desearla, o despreciarla. En ambos casos la reacción es la misma: para obtenerla hay que cuestionarla, para despreciarla también.

La pausa es la mayor estabilidad a la que hoy puedo aspirar. Es difícil alcanzarla, pero cuando esto se produce, miles de preguntas, propias y agenas vuelven a hacerla desaparecer no siempre con un dolor intenso que me hace despreciar el propio hecho de parar.

…sigo

Escrito por @ciberfefo

Publicitario, inconformista, bloguero, humanista, tecnócrata, creativo... Featuring the lastest digital ad campaigns, top new websites, interactive marketing ideas, virals, industry news, social media, insights, and other great global digital trends.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s