No es la falta de opinión, de eso nos sobra. Si algo cotiza en el mundo conectado es precisamente eso, opinión. Tenemos opinión para todo; política, arquitectura, seguridad, economía, astrofísica, biotecnología. Las redes sociales e internet 2.0 sólo se pueden entender desde el exaltamiento, la excitación y la incitación a la opinión.

Sea con in “like”, “RT”, un comentario o post (como este, por cierto) nuestro mundo se mueve a golpe de opinión. La gran industria, la economía de la opinión. Grandes y pequeñas compañías son contratadas para generar, alterar y dirigir eso que tanto tenemos: opinión.

Generar influencia“, es la frase que se repite en los despachos de las grandes marcas. “Capacidad de persuasión“, el objetivo a alcanzar. Sin embargo este debate lleva siglos entre nosotros. La influencia es tener o ganar fuerza moral entre iguales. Cuando alguien habla de influencia (y lo hace en serio), sabe que el tiempo es algo necesario, nunca se puede hablar de tener o ganar influencia a corto plazo, por eso es tan importante. Persuadir no son más que técnicas para Inducir una opinión o  generar un acto. En este caso, las marcas saben que un impacto, un momento o un conjunto de ellos son suficientes. Casi siempre cuando alguien ha buscado crear algún tipo de influencia, generar algún tipo de persuasión a corto plazo, ha caído en la vieja paradoja de la manipulación, pero este discurso es tan viejo y tan obvio que prefiero no repetir el menú del día.

¿Nos arrebatan algo cuando nos manipulan, nos persuaden o nos influencian?

El problema no es la opinión, todos tenemos derecho a ella. Cuando nos la coartan, están arrebatándonos un derecho básico del hombre. Sin embargo, ¿nos arrebatan algo cuando nos manipulan, nos persuaden o nos influencian? esta es una de las preguntas de las que si me apetece hablar. A veces creo que el exceso de opinión es fruto de la desfachatez de los deslenguados, otras una estrategia muy bien hilada. La opinión comercializada no nace en las redes. Como todo lo relativo a los contenidos, tenemos que observar a la tv y a los periódicos. Los debates se multiplican. Hay debates sobre todo; política, actualidad, prensa rosa, realities. Hay incluso debates sobre debates. Debates que tan solo tienen una piedra angular que los hace destacar: la opinión de sus miembros. Y es aquí cuando lanzo la segunda pregunta: ¿quien debate?

No es la falta de opinión, si no la de criterio la que nos está cambiando como sociedad

La opinión es gratuita, es un derecho y se multiplica gracias a los nuevos medios de comunicación y relación digitales. Sin embargo hay opiniones que sencillamente no valen.Se tienen que respetar, se pueden entender, pero si no tienen un criterio detrás no tienen valor. Esto no es un radicalismo, es un hecho. Pongo un ejemplo: Si en plena construcción de un edificio de 30 plantas el arquitecto me pregunta cómo puedo colocar la tubería central, ya que debido a una serie de imprevistos no se puede alojar donde estaba prevista… yo puedo dar mi opinión, pero dista mucho de ser tomada en serio. Mis conocimientos sobre arquitectura, física, construcción, etc, son meramente anecdóticos. Sin embargo si en ese mismo momento estoy acompañado por el arquitecto Norman Foster, y este me dice que dicha tubería tiene que estar alojada en el compartimento hueco central del propio edificio y yo lo digo, mi opinión pese a ser plenamente certera, sigue siendo algo que no se debe tomar en serio, ya que si alguien me pide que explique dicha planificación, tan solo diré tonterías.

No es la falta de opinión, si no la de criterio la que nos está cambiando como sociedad. Por un lado nuestro ego, nuestra audacia e inconsciencia no hace más que opinar sobre todo (y sobre todos). Sin embargo  dichas opiniones deberían estar guiadas por la experiencia, el conocimiento y los sentimientos. Nos han hecho creer que no opinar es ignorancia, cuando es precisamente lo contrario. Una cosa es tener una opinión, otra es tener

Somos los mejores trabajadores de internet
Somos los mejores trabajadores de internet

criterio sobre lo que se habla. Cuando no se tiene dicho criterio, no se ha investigado, leído, vivido lo suficiente respecto a un tema lo más inteligente es formular las dudas, no certezas. Plantear el desconocimiento, no un juicio. No es cuestión de callarse, si no de admitir una inseguridad sobre un tema en debate. Admitir ese vacío de información y por lo tanto de opinión, no solo abre la puerta al aprendizaje, también la cierra a la manipulación. No es la primera vez que me encuentro en reuniones donde discursos enteros están basados en palabras de otros. Una cosa es hacer una referencia, la cual afianza tu opinión ya que la comparten otros con diferentes palabras, pero otra muy distinta es no tener nada que decir, salvo lo que otros han dicho y confundirlo con criterio y opinión. Los que escribieron las palabras originales, sin duda destacaron por su criterio y el reflejo del mismo en su opinión, no al contrario.

Nos han hecho creer que no opinar es ignorancia, cuando es precisamente lo contrario

Vivimos en la sociedad de la opinión y esta no es más que un contenido más. Un contenido del que se alimentan industrias millonarias como la de las redes sociales. Un contenido que vale millones y regalamos (como yo ahora) por el mero hecho de tener herramientas gratuitas.  El negocio de internet es generar grandes volúmenes de datos, analizarlos y crear patrones que ayuden a predecir mantener una influencia y una persuasión sobre la población. Lo que llamamos de toda la vida, una manipulación. Muy sofisticada, si, pero manipulación, donde nosotros mismos somos los responsables y los productores. Nosotros somos los mejores trabajadores de la industria de internet. 

Es importante inculcar educación, la experimentación y el trabajo para generar criterios fuertes y opiniones dignas de ser escuchadas, personas a las que seguir

Con todo esto no quiero coartar a nadie. Tampoco tengo capacidad para ello. Tan solo pretendo mostrar la absurda espiral en la que nos hemos metido. Una sociedad sin criterio es una sociedad abocada al desastre, porque es manipulable mientras está convencida de todo lo contrario. Por eso es importante inculcar educación, la experimentación y el trabajo para generar criterios fuertes y opiniones dignas de ser escuchadas, personas a las que seguir. Todo empieza desde dentro, con uno mismo. Si seguimos culpando a “los de fuera” a la propia sociedad, o al momento histórico, tan solo seremos víctimas de esa manipulación, seremos una pieza más a la que exigir, no a la que escuchar. Si queremos una sociedad bien repartida y ecuánime, alimentemos individuos con criterios, no opiniones gratuitas.

…sigo

Recuerda que también puedes seguirme en twitter, o bien ver mi página web

 

Escrito por @ciberfefo

Publicitario, inconformista, bloguero, humanista, tecnócrata, creativo... Featuring the lastest digital ad campaigns, top new websites, interactive marketing ideas, virals, industry news, social media, insights, and other great global digital trends.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s